Hola tí@s,
Fin de semana atípico.
Si bien el tiempo parece mejorar y ser estupendo para unas buenas saliditas en bici, nosotros, parece que ahora sí notemos el frío pasado y hayamos entrado en una minietapa de ivernación.
Ya el finde anterior fue un preludio de lo que ha pasado éste. Sólo tres valientes (SuperJuan, Pantani y Morales), desafiaron el frío de la Sierra de Gádor y se atrevieron con una etapa para seguir la tradición de las salidas cucaracheras.
Pues bien, sin lugar a dudas les pasó factura.
Por unas razones o por otras nadie tomaba la iniciativa de salir en sábado, y sólo un atrevido David me propuso tirar para Almería a despeñarme con Eolo y compañía…
Y a mí también pareció afectarme el tiempo pasado: frío como un témpano ante tal propuesta, ante tal reto… (moña perdío, diría otro).
Así que bien, no espereis una gran crónica (os voy a librar una semana más). No espereis foticos de “guerreros del zodiaco”, ni de borrachos en bicicleta. No. Este finde fue de relax.
Yo por mi parte, como si el Lechu fue un visionario, salí un poquito a rodar la mañana del domingo. Un par de horitas y en casa. Pa´ soltar piernas y que no se adormezcan demasiado cuando la semana que viene, volvamos a juntarnos todos otra vez.
No penseis que la pasión decrece. Ni mucho menos. Siempre presente. Simplemente un pequeño impás para coger aire y afrontar la “Orienta bike Enix Sessions” con la mayor fuerza posible.
Ojo con los cucarachas y con los bares de los alrededores, que seguro que nos haremos notar en la kedada de la semana próxima.
Chavales, lo dicho, velando armas para seguir armándola en los montes de la provincia…
Nos vemos… si nos juntamos…
Por aquí se dijo