A TOCAR NIEVE EN LA SIERRA DE GÁDOR
Hola tí@s,
El invierno está haciendo daño entre nosotros. El año ha empezado con las fuerzas bajas para Los del Uno Uno, y entre gripes, lesiones y circunstancias excepcionales, llevamos unos cuantos fines de semana atípicos para la peña.
Nos juntamos pocos, pero los que salimos, un día unos y otro día otros, dejamos el pabellón de los cucarachas en lo más alto, éso que no quepa duda.
Y este sábado no iba a ser menos.
Pantani y yo. La Jamilda y la Foxy. El de los zancos y el de la bola. Una pareja variopinta. Pero este día los dos únicos bikers que llevarían el naranja y negro por los montes de la Sierra de Gádor.
“Nayo, ¿tú y yo solos?…, yo no digo ná, pero luego habrá comentarios por ahí… ¡¡Malas pécoras!!”.
Pero no. Este sábado, para desgracia de las lenguas viperinas de más de uno, no estaríamos solos dando pedales.
Nuestra página es universal. Se sigue hasta los confines del mountain bike almeriense (¿un poco exagerao?, jeje), y las ganas de disfrutar de nuestras rutas se transmiten a otros bikers.
De este modo, Manolo Piedra (amigo de nuestro queridísimo Amancio Landín) me llama entre semana para ver si puede venirse con nosotros…
¡¡Por Dios bendito!! Toda compañía es poca, claro que sí, y si encima hacen que se me haga más liviana la compañía de Pantani, pues mejor.
Y con Manolo apareció Paco Reyes, biker de los Chanatabike. El primer biker de esta peña vecina que conocemos en persona, creo.

PREPARANDO LA SALIDA
El día se presenta frío. Despejado y sin viento, pero las temperaturas parecen que se van a quedar un poco bajas.
Con estas expectativas nos abrigamos para salir de Celín, del sitio de kedada, y salvo Paco que va como un campeón en culotte corto, los demás más abrigaos que un eskimal en el polo norte… Somos cucarachas de zonas cálidas, y mejor un poquito de calor.
El arreón que nos pega la primera cuesta se hace notar sobre todo en Manolo, el cual con su Scott Genius40 recién estrenaica, se queda un poco por detrás: “Yo a mi ritmo. Me marco una marcheta y para arriba. Más despacio que vosotros, pero yo llego. No os preocupeis…”. Estamos ante una de las teorías fundamentales, en referencia al mountain bike, del “pensamiento carpiano” (las otras ramas del pensamiento carpiano, mejor no darlas a conocer en estos momentos… Bueno, ni en éstos ni en ningunos…).
La subida se hace a un ritmo aceptable. Paco para arriba va bastante bien. Casi que sobrao, diría yo. Y Pantani y yo seguimos el rirmo sin problemas. Manolo nos coge y se descuelga, se vuelve a descolgar y nos vuelve a coger, siguiendo los impulsos de una sustancia rara que s´a tomao antes de salir: viagra pa´la bici, dice uno…

MANOLO Y NOSOTROS TRES
No sabemos dónde pondremos hoy nuestro tope en la ascensión, pero lo que sí tenemos claro es que para abajo hoy toca veredas.
Manolo está fritico por darle un buen estreno a su peazo burra, y Paco, amante de los descensos y trialeras, también está impaciente.
De ese modo, mientras vamos subiendo les vamos explicando las zonas que enlazaremos luego de vuelta al lugar de salida… La boca se les hace agua… Y a nosotros también…jeje, aunque tememos que estén un poco estropeadas de las lluvias recientes.
Los kilómetros se van acumulando. Todavía no demasiados, y vamos fenomenos de tiempo. En el cruce para el Cortijo Clavero estamos poco antes de las 10 de la mañana, así que aquí haremos una pequeña parada para coger energías y aclararnos en torno a la ruta que vamos a hacer definitivamente.
Los estragos del frío se nota en el paisaje, y a pesar de que aquí aún no hay nieve, sí que los caminos, en las zonas más sombreadas, están un poco congelados, de igual modo que los charcos de agua, los cuales tienen una pequeña y frágil costra de hielo…

PRIMERA PARADA CERCA DE CLAVERO
Entre higos secos, orejones y algún que otro dátil, ponemos en común que hay que seguir para arriba, y que estaría bastante bien subir a Los Militares. Un poquito de caña antes de disfrutar del descenso.
Manos a la obra. Más subidita.
Yo voy fino. Pantani impasible. Paco sobrao. Y Manolo poquito a poco y a su ritmo sufriendo algo más que el resto, pero con una voluntad de hierro de llegar hasta donde sea.
Ahora sí que empiezan a aparecer los primeros síntomas de nevadas recientes.
El blanco de la nieve se deja entrever en algunas zonas sombreadas, y se mezcla con el verde y marrón de los pinos formando una estampa que es más propia de paisajes de más alta montaña, aunque podemos disfrutarlo a un paso de casa.
Parece que el objetivo inicial que nos habíamos marcado se va a cumplir sin problemas. Queríamos tocar nieve y la íbamos a tener antes de lo esperado.

LLEGANDO A LAS PRIMERAS NIEVES
Nos montamos en la bici y nos transformamos. Y la formalidad que intentamos llevar estoicamente de lunes a viernes da paso a juegos de niños el sábado por la mañana. Y si encima hay nieve nos desmadramos. Como locos nos fuimos a pisar la primera nieve que nos encontramos en el camino. Como un ritual infantil debíamos de pasar nuestras ruedas sobre el blanco elemento. Debíamos escuchar el chasquido de nuestras ruedas chapando el hielo. Y entonces esa sonrisa estúpida pero infantil oflora en nuestras caras… ¡¡Cómo niños pequeños!!… pero con los güevos negros… jajaja…

¡¡COMO NIÑOS!!
Seguimos ascendiendo y la pendiente se suaviza. Pasamos el primer cruce para Fuente Alta. Seguimos pedaleando. Un poco más adelante el segundo.
El camino pedragoso que lleva a Los Caracolillos sólo deja entrever manchas blancas. Está totalmente nevado… Ni imaginar quiero cómo deben estar las inmediaciones a Fuente Alta. Supongo que sería imposible subir, así que pienso que la elección que cogimos fue acertada: Los Militares es una buena ruta y accesible.
El siguiente objetivo es el cruce para Nuevo Mundo o el Cortijo de la Cruz.
Aquí la cosa empieza a ponerse seria y las hostilidades se rompen. Empieza a aparecer el velcro. Las cubiertas se pegan a la pista. La tierra se reblandece. Las ruedas empiezan a “engordar” poco a poco: ya tenemos barro.
Y si aquí hay barro, más arriba habrá nieve…, éso seguro.
A lado y lado de la pista el blanco empieza a ser la nota predominante. El camino aún está libre de nieve, pero ¡por Dios! que aparezca ya…, que se vaya este barro…
El ritmo ha aumentado. Manolo siempre viene un poco por detrás nuestra. Y Paco aprieta. Yo voy con ganas. Nayo (Dios mío que novedad), se pega a rueda. Ahora aprieto yo. Poco a poco la nieve inunda la carretera. El paisaje se vuelve precioso, idílico, espectacular, pero duro. Dos Hermanas ante nosotros. Nuevo Mundo detrás. Blanco sobre blanco. Pinos nevados. Campos nevados. Y barro, mucho barro.

A LAS FALDAS DE DOS HERMANAS
Seguimos el camino que nos marcan las rodadas de los coches. Paco primero y yo le sigo. No afloja. Sigue apretando. Curva, contracurva. Nieve, más nieve.
A veces tocamos con los pedales en el hielo si nos desviamos un poco de las rodadas. La etapa se está conviritiendo en espectacular, y el ritmo de subida cada vez es mayor.
Pantani se ha quedado. Yo ya voy renqueante. Voy haciendo la goma. Paco impasible sigue a lo suyo.
El sufrimiento de un repecho lo compenso recuperando en el siguiente falso llano. La subida es dura, pero tiene zonas donde se puede recuperar.
Intento exprimirme, pero llega un punto que tengo que ceder. Las piernas me crujen y Paco se va. Arrivederci, ciao, hasta pronto, nos vemos…
Y abre hueco.
Cada vez hay más nieve, y cada vez más barro.
El constante paso de coches pista arriba hace que las rodadas estén limpias de nieve, aunque ésto y el deshielo hacen que el barro sea abundante. El barro y los charcos helados. Un peligro, vamos.
Y las antenas se dejan entrever. Y el orgullo cucaracha aflora. Saco fuerzas de no sé dónde, y aprieto. Meto plato y para arriba. El ritmo es alto. El barro me salpica en la cara, y me marco como objetivo recuperarle terreno a Paco.
Él, supongo, afloja el ritmo, y se toma los últimos metros con un poco más de tranquilidad que yo, que voy endemoniado a su caza. Qué sería de nuestras rutas sin estos piques personales. Estamos ante pruebas de superación. Cada uno en su nivel, pero todos combatiendo por superarnos a nosotros mismos.
Llegamos a las antenas los dos juntos, y allí esperamos la llegada de nuestros dos compañeros de viaje.
¡¡Rancho, a comer!!… Y antes de que pudiéramos asentarnos tranquila e inocentemente en las inmediaciones del recinto:
“¡¡Atención, zona restringida. Retírense y no saquen fotos!!”
¡¡Cagondiola!!, ¿¿¿será posible…??? Que sí, que sí, que los soldaditos que estaban allí dentro, éso nos dijeron por megáfono…
Si es que ya decía yo que llevar esta mochila tan abultada sólo puede hacer pensar que llevo cienes de kilos de goma2… ¡¡Nayo coño!!, que tienes pinta de terrorista, que ese colorcillo negruzco que has cogío tol santo día trabajando al sol, sólo puede hacer pensar que eres medio moro, de ésos de alkaeda… ¿Y tú, Paco? Esa carica de imán de mezquita, y encima con esas gafas que te dan apariencia de ser el autor intelectual de cualquier fechoría… Demos gracia al Divino que todavía no había llegao Manolo, porque si lo ven aparecer con su bici de montaña nueva, y le ven ese dispositivo raro al que él llama “suspensión trasera”, nos salen allí con las metralletas, los kalavnikov y con fuego de mortero, para evitar que utilice esa bici-bomba para destruir tan significativo punto estratégico y militar… ¡¡¡Manda gúevos!!! Yo lo que creo es que allí dentro estaba el Sargento Marcelino Arensivia en persona (Historias de la puta mili), porque otra explicación no le encuentro…

VISTAS DESDE LOS MILITARES
Bueno anésdotas aparte, entre nieves, bocatas, afotos restringías y demás, teníamos que iniciar el regreso a casa.
Instrucciones de rutina: cuidadico con la bajada, que hielo y barro son malos aliados.
El barro nos lo trajimos bien puesto encima. El naranja cucaracha se convirtió en marrón. Nuestras ropas daban pena y más de uno echaba lagrimicas de ver cómo su bici estaba quedando tras esta jornada. Una Foxy embarrada. Tan fina y presumida como es ella…, en la que se estaba viendo…
Y el hielo sí que daba miedo. El patinaje estaba a la orden del día, y cualquier frenada no bien calculada podía acabar con tus huesos en el suelo, ¿no Manolo? jeje… Pero no hubo consecuencias.
En el cruce con el Cortijo de la Cruz nos encontramos a cuatro bikers de El Ejido que habían salido por la zona, y un poco más abajo un nutrido grupo de ciclistas verdes se cruzaban en nuestro camino. Dani y algunos de sus Peñas Negras subían para arriba. Parece que han cambiado sus costumbres y salen ahora los sábados por la mañana… Sí es así el naranja y el verde se encontrarán en más de una ocasión.
Y ya llegamos a la zona de las veredas. Justo encima de Clavero. Paco y Manolo se relamen deseosos de probar todas las experiencias que como les dijimos, iban a experimentar.
Y para abajo.
La Jamilda se lanza la primera. La Foxy se suelda a rueda, y por detrás Paco y Manolo empiezan a disfrutar.
Están un poco estropeadillas. En algunos lados bastante, pero hoy me siento seguro, y si bien en algunos tramos afino la prudencia por lo difícil del terreno, en otros doy rienda suelta a la Jamis disfrutando como nunca.
Nayo va de escándalo. En la mayoría de las veredas no tengo pantalones a despegármelo, y en algunos tramos creo que podría ir algo mejor sin mí delante, pero en otros soy yo el que toma la iniciativa. ¡¡Vaya nivel tiene el Casper éste!! Voy a tener que reventarle las ruedas o algo así, jejeje…
Salvo un reventón mío en una de las veredas más técnicas del recorrido, y una piña sin consecuencias también del menda al final de la Pantaneta, la bajada se hace sin demasiadas incidencias, y la cara de satisfacción de todos se mezcla con la perplejidad ante la estampa que nos encontramos cuando nos miramos detenidamente y vemos nuestros cuerpos y nuestras monturas embarradas. ¡¡Ésto es mountain bike!! Nieve, barro, veredas… Una buena etapa.

Y ASÍ ACABAMOS... !!!
Al final de la aventura, tempranico en los coches. Poco antes de la una. Sobre unos 35 kilómetros, hoy poquitos, pero intensos.
Buena compañía. Manolo y Paco unos cracks. Seguro que nos veremos en otras.
Y bueno gente, a los cucarachas que se recuperen y vuelvan pronto; al vice tranquilidad y ánimos desde aquí; y al resto…
Nos vemos… si nos miramos…
Hola tí@s,
Habiendo barajado la opción de tirar para Carboneras con nuestro amigo Pj Zesky, la mayoría de nosotros no puede, así que lamentándolo mucho, los que salimos, nos quedaremos por aquí cerca.
El sitio elegido para salir es el área recreativa de Celín, a las 8:00 horas, para subir dirección donde nos deje la nieve (fuente alta, Nuevo Mundo, los Militares…), aunque posiblemente nos encontraremos bastante.
Lo que está claro es que nos vamos a reencontrar con nuestra querida sierra de Gádor y con nuestro frecuentado “El Largo”.
Chavales, la kedada está planteada, así que nos veremos allí el sábado.





es mejor seguir saliendo a las 8, que Juan tiene que estar pronto en casa, y si hay cervezas la cosa se le puede complicar…
A ver dónde llegamos…jeje, que está la sierra hasta los topes de nieve…
yo me caigo para este finde! Ayer me hice daño en la espalda y hoy me sigue molestando asi que no creo que l mejor para curarme sea ir a revolcarme en la nieve aunque es lo que me pide el cuerpo. Pasadlo bien mamonazos
Yo este sabado no me lo pierdo…si veis mi camelback grande de mas, no es aquarius sino un trineo oeoeoeo!!!
Alguien se atreve a salir desde el ejido¿?
cucha el Pantani que valiente!!!!
yo me voy a Celín en coche, que si no luego se nos hace tarde…
chicos, yo paso del frio y he llamado al pjcesty para ir a carboneras, me apetecía hacer algo por allí con una temperatura mas aceptable, lo siento pero me da mucha pereza el puto frio de las 8.00 en celín, sorry!!!!
aunque echaré de menos la mala compañía
y fundirle las vielas al Nayo
No conteis conmigo estoy con ”39” de fiebre claro no creo que este en paraje a si que hacer planes sin mi. Que putada con las ganas de nieve que tenia, otra vez sera
Ya no me llegas ni a la suela del zapato jaja!!!
Quie viene¿?Mengu, yo, carpi¿?, alguien mas¿?
pues en principio parece que sí… los tres cucarachas… Hoy me ha llamado un amigo de Amancio pa decirnos que se viene, así que como mucho los cuatro…
CHINCHA RABINCHA!!!!! JAJAJAJAJAJA, vaya etapa guapa nos pegamos!!! nieve, barro, y más nieve… estuvo de escándalo, y la bajada espectacular, como nunca… y un poco más difícil que de costumbre… Salió un etapa cortilla, pero mereció mucho la pena. Y la compañía genial (no va por tí pantani).
ke mamones,jewjeeje,nayo tenias que haberle quitao las pegatinas al mengu bajando ejejej
La etapa la tenemos mas que vista…pero esas adversidades llamadas nieve y barro la hicieron especial! Parecia que nos habia entrado un diarreaso del 15 jeje!
Ahora puedo decir que soy el mejor sin que me digais casper¿?oeoeo!!!
PD.Aunque llegamos pronto a casa, no comi hasta las 3, no podia ver mi foxy con tanta mierda!
el mejor papa frita!!!! simplemente hablo bien de ti y tu te lo crees!!! FANTASMÓN!!!!jajaja
jajaja, vamos a tener que bajarle los humos al FRIKI-CASPER este!!!! JEJEJEE
A ver si es verdad davilico y te vemos el pelo…porque yo sere casper pero el presi dice que ya baja mejor que tu!!!jaja!!!
jajajaja!!!!! pues no os queda na!!!!!!!, para decir eso hay que demostrarlo en el terreno de juego. jejejejejeje, ¡¡¡cuando queráis piltrafillas!!!!
yo nunca osaría desafíar a Jamis Sr.,… Dios me libre!!! jajajaja… lo que pasa es que Pantani quiere extender los tentáculos de su fantasmagórica palabrería!!!!