LOS CERECILLOS -MONTERREY: Un alegato contra la falta de cordura…
Hola tí@s,
Cambiamos la rutina de varias semanas.
Después de llevar un par de rutas siguiendo el decreto de los chalaos de las etapas kilométricas, optamos por la opción que nos gusta a los chalaos de los descensos. Y que mejor opción que irnos a una de nuestras etapas fetiche: Los Cerecillos – Monterrey.
El día de antes de la salida la cosa prometía bastante con el anuncio de Tomás de que volvería al redil, que se sometería al ritmo ramplón, reservón pero entretenido de la mayoría del grupo. Nada más lejos de la realidad. La vigorexia ataca a ciertos miembros de Los del Uno Uno… Bueno, en realidad sólo a uno: al ogro de Güainos, al señor oscuro…
Evidentemente con un duatlon en su cuerpo era imposible que “aguantara” nuestro infernal y frenético ritmo de subida, jeje.
Así que con un poco de desilusión afrontamos el gran día de la semana.
Los únicos mensajes sobre la salida eran en plan negativo, de ausencias, así que intuía que íbamos a estar cuatro gatos por las tierras del Andarax.
Todo un error por mi parte. Ocho bikers, ocho, nos dimos cita en el lugar de kedada: ¡¡Toma ya!! Y en pleno agosto. La fiebre por el mountain bike sigue viva en nosotros.
Sergio venía desde Güarros en bici. Juan se trajo a su cuñado Paco desde Bayarcal (el mismo que hace muuuucho tiempo nos acompañó por Almería siguiendo las “rutas” de David y besó el suelo con fatales consecuencias para su rostro… y su matrimonio, jeje). Como últimamente sin faltar a la cita Chiki y Víctor. Carpi reaparecía nuevamente. Manolo escuchó la palabra “vereda” en el foro y no quiso faltar. Y yo, por supuesto.
Hacía mucho tiempo que no nos juntábamos tantos. Las sensaciones son especiales cuando formas parte de un grupillo tan numeroso.
Así que, todos con ganas, nos fuimos para arriba.
El paso por el área recreativa sigue bastante chungo, por lo que la mejor opción de subida es por la carretera que te lleva directamente hasta Monterrey justo después de salir de Laujar dirección Paterna.
El ritmo es tranquilo. Cosa habitual. Y a pesar de que por asfalto se sube con más facilidad, las continuas curvas en herradura nos iban poniendo cada vez más arriba y con más dolor en las piernas. Los menos acostumbrados sufrían, y Paco el cuñao suplicaba fervientemente una parada para comer, mear, descansar… Para lo que fuera, vamos, pero parar, jeje.
La verdad es que últimamente paramos menos. Nuestras etapas se hacen más rápidas, muestra de lo cual fue que ni siquiera nos planteamos parar en el mirador. Dirección Monterrey, que allí ya habría tiempo de reagrupar.

No fue demasiado el tiempo de parada, y con ganas de llegar arriba reemprendimos la marcha.
La subida que quedaba ya era corta, y los que estuvimos reservones anteriormente ahora queríamos probarnos a ver que tal, por lo que Sergio, Juan y yo tensamos cadena y tiramos para arriba.
Por detrás cada uno por su pellejo, y nosotros picaos vivos cada vez con más cadencia.
Después de 12 kilómetros de subida ya estábamos en el inicio de Los Cerecillos. Algunos con más sufrimiento que otros, pero la subida había acabado.
Algo de refrigerio, algo de comida y a prepararse para bajar.
Y en ese momento otros amantes del mountain bike llegan a nuestra altura. Saludos varios y para abajo.
Y ahora las vereas. Sigue siendo espectacular este primer sendero de El Cerecillo, y aún con el aliciente de que el camino está “partido” por una rodera, la cosa se hace más interesante, pues pone un puntillo diferente al tema.
Manolo está espectacular, y a pesar de cederme el sitio para abrir grupo, no tarda demasiado en colárseme por un interior y ganarme la partida. Es que a mí me gusta más chupar rueda, jejeje…
El siguiente sendero tardaría un poquito más en llegar, pues como ya se sabe, el tramo en el que hay que bajar al barranco siguiendo el Sulayr para luego subir un par de kilómetros, hace que la espera merezca la pena.
Justo antes del cortafuegos que da inicio a la verdadera bajada paramos a comer y a seguir con nuestras risas y nuestras historias.
Es un chow compartir ruta con semejantes personajes. Habíamos descubierto la simbiosis Chiki – Víctor, pero si a la parejita le unimos a nuestro Jorge y sus pensamientos Carpianos, la cosa ya se sale de madre.
La siguiente bajada presentaba el reto del famoso salto donde David partió su bici y yo casi me parto los piños. Manolo convencido de saltarlo, y yo advirtiéndole que tranquilo, que acojona… Aquel día íbamos como locos David y yo, muy rápidos, con la velocidad buena para saltarlo. Hoy no era el día. Mejor pasarlo por el lado, jeje… Aunque Manolo se tiró todo el día dándole vueltas a la cabeza que ése lo saltaba él…
Al terminar la verea todos flipábamos, como siempre.
Ésto sí es difrutar del mountain bike. Es lo que al menos a mí me gusta. Unos dirán que hacer kilómetros, otros que salir a dar un paseo, pero a mi me gusta sufrir para arriba con un premio en la cima. Llámese Cerecillo, llámase Aguadero, llámese Ubeire, Instinción, Ohanes, Clavero, o cualquier otro lugar, pero así le sacamos más jugo a nuestra pasión por la bici.
Y por Dios que no intenten acabar con ello.
Porque cuando llegamos al monte, cuando llegamos a cualquier sierra, nuestro sentido cívico se expande. Cuidamos el medio. Intentamos hacer que perdure. Intentamos que siga estando, al menos, igual que cuando lo encontramos.
No habrá sido la primera, ni será la última vez, en la que un biker lleve en su mochila algo de basura recogida en el monte.
Porque nosotros estamos alerta con no cometer ninguna barberie. Y que nadie se atreva; al vernos indefensos encima de nuestras bicis, con esas caras de sufrimiento, pidiendo a gritos en algunos casos una radial para partir la bici en dos por no querer seguir con tal sufrimiento; a querer cortarnos el paso en nuestro afán por descubrir, de una forma bastante cívica, la sierra de la que formamos parte.
Porque éso fue lo que nos pasó al llegar a Monterrey: “Prohibido el paso de bicicletas”.

Ya hace unos meses descubrimos una especie de “ley” que intentaba vetar a la bicicleta de montaña de las sierras. Éso sí que es una salvajada.
Peñas y peñas de la provincia, con más o menos ahinco, han colaborado en algún momento en limpiar esas vereas por las que ahora se nos quiere impedir el paso.
Siempre, entre nosotros los bikers, se respira un ambiente de ecologismo que, seguramente, los eruditos que proponen esas leyes no aplican ni el quehacer diario en su casa.
¿No hará más daño a nuestras sierras, a su flora o a su fauna, ése personaje que pasa como un loco por las pistas forestales tan altivo y orgulloso en su todoterreno? ¿Quién se afana, muy de vez en cuando, en arreglar los destrozos ocasionados en ciertas vereas del poniente almeriense por los personajes de las motos de enduro? (Bravo por los Peñas Negras) ¿No hará más daño un propietario de una finca del lugar que deja los restos de la reforma de su cortijo abandonados en mitad de un camino? (sacos de yeso, plásticos y demás porquerías. Inmediaciones de Los Cerecillos) ¿Quién sube a beber cerveza y dejar latas tiradas por doquier en cualquier refugio de uso público? (Nosotros las cervezas nos las tomamos en el bar y cuando terminamos la etapa). ¿Tan malos somos que nos disponemos un día cualquiera a irnos al monte con una azadilla a limpiar las vereas de nuestra tierra?
Así que, por Dios, que se dejen de hipocresias y prohibiciones absurdas, porque el hecho de que queramos salir a disfrutar de los paisajes de nuestras sierras, no es sinónimo de destrucción de los campos.
Por favor, un poco de cordura, que lo que fue una etapa gloriosa y llena de adrenalina para nosotros, quedó empañada por una de las prohibiciones más absurdas que se puedan hacer para conservar el medio ambiente.
¡¡Ufff!! ¡¡Qué agustico me he quedado!! jeje. Y aunque no sirva para mucho, el dejar constancia que nosotros también estamos en contra de tal legislación, servirá al menos para que nuestra conciencia tome partido en esta, creo que perdida, batalla (ojalá que no).
Bueno, alegatos aparte, al final la etapa fue de 30 kilometricos. Lo justo para llegar a casa tempranico y dejar a las señoras contentas.
Chavales, fue todo un placer.
Esperemos que podamos seguir pedaleando y vereando mucho tiempo, le pese a quien le pese.
Nos vemos… si nos miramos…
Hola tí@s,
Parece que este finde tenemos el regreso de uno de los ilustres.
El gran Tomás sale de su letargo estival y nos acompañará en la ruta de la semana. Todo un acontecimiento, jejeje.
Pues éso, que después de un par de rutas kilométricas y sin vereas, volvemos a lo que nos gusta: los descensos torpes pero emocionantes.
Y que mejor escenario que Los Cerecillos y Monterrey.
Así que el sábado a las 8:00 en los aparcamientos del instituto de Laujar, nos veremos para dar salida a una corta pero intensa etapa de la que seguro disfrutaremos.
Como diría el líder del lado oscuro,
Ale…












ok`s, alli estaremos, sin mamoneos…..
yo ya no soy el lider del lado oscuro9 , ya me han kitado el puesto…………………….¡¡¡¡¡¡
Pasadlo bien cabrones… el que viene regreso… Un abrazo
lo siento, me caigo de la convocatoria por razones de fuerza mayor, de falta de fuerza, acabo de terminar un acuatlon de los cojones y estoy reventao, tengo los cuadriceps en la garganta y los gemelos mas arriba, si hay un deporte que se me da peor que la bici¡¡¡¡¡correr es de cobardes………..açle a pasadlo bien
no se porque no me extraña!
Creeme que seguire yendo al monte y parando a recoger la basura que otros tiren, a quitar piedras o matorral en sendas o caminos que nadie limpia, respetando/ayudando a cualquier persona que me encuentre y sobre todo al medio, y pasando por donde crea que no haga daño (inclusive “propiedades privadas”). y si me toca comerme alguna multa, pues que le vamos a hacer…
Que conste que con esto no defiendo a todo el que va en bici (o cualquier otro medio incluido andando) por el monte, que de todo he visto, solo digo lo que yo voy a hacer.
BIEN DICHO CHICOS..
pues sí, supongo que siempre quieren dar ejemplo con el más débil, porque otro sentido no tiene el hecho de prohibir pasar por determinadas sendas sólo a bikers… Incomprensible e hiriente…
A mi me lo habia dicho un colega de granada que van a vigilar el parque de sierra nevada, que a una amiga suya la han contratado ahora para vigilar que no pasen bicis por caminos de menos de 1,5 m, todo en fin lucrativo supongo, han visto que hay cada vez mas aficion a la bici y que es gratuito, y habran dicho vamos a sacar tajada………sin verguenzas¡¡¡
menudos cabrones es el colmo lla pronto prohibiran q respiremos
la culpa es de ZP
“La culpa de todo, la tiene Yoko Ono…”
Yo opino como Morales, voy a seguir pasando porque como muchos de vosotros, llego a casa con más basura en el camelback de la que he generado yo y porque más respetuoso que nosotros no hay mucha gente con la montaña. Así que si hay que pagar multas, pues se pagan.
la mejor forma de demostrar que somos buenos para el medio ambiente es seguir como hasta ahora, en nuestra línea de respeto, lo que pasa es que creo que como bien decís ésto tiene pinta de ser algo lucrativo…
di q si carpi la culpa es de zparo jejeje
¿respeto? Vale , mientras no sea a ti……………….jajaja
y el espiritu guerrero que le sale por los codos