“El desafío”
Crónica by Chigrinsky.
Muy buenas cucarachas, hoy me toca a mi el marrón de escribir la crónica y todo después del motín que ha surgido durante la etapa inédita que había programado para los chicos (piratas y truhanes) que pertenecen al gran club al que pertenezco.
Llego a las 8.05 a la gasolinera de Rioja, lugar donde había quedado con mis chicos, Nayo y Morales ya están allí, hoy nos acompaña el gran Mark-ciano, compañero de algunas de nuestras aventuras y miembro de la Primera división de MTB en cuanto a largas distancias se refiere, y aún queda por llegar Boluco que para no perder la normalidad llega unos minutos mas tarde (y eso que ya esta totalmente reformado, aún me acuerdo de días que hemos tenido que esperar 30 minutos o mas o incluso rutas durante las cuales aparece en el lugar mas inesperado 1dando gritos de… chicos que estoy aquí!!!!! Esperadme payasos!!!!). Leer más…
El orgullo de Morales se sintió herido cuando escuchó éso de que: “¡¡¡La otra vez que subimos al Puntal me quedé con ganas de más!!!”. Y dicho y hecho (iluso de mí…, bocazas).
Horas delante del ordenador, consultando crónicas y rutas propias de “Los Mastrinkais”, y al cabo de unos días dio a luz a una maravillosa pero traicionera ruta: Viator – Puntal – Colativí – Viator.
Casi ná. Pa´ machotes…
Pues éso, que ya no me podía rajar y teníamos que aceptar el reto. La gente se hacía el loco. Unos ni siquiera aparecían por la página (cobardicas), otros viajaban a tierras irlandesas (éso sí que es escaquearse gran Boluko, pero yo sé que te fuiste para no salir con nosotros… perra), y otros se llenaban de sinceridad y de caquita y no recogían el guante (“Tomazito el tienno” entre otros).
Menos mal que se apuntó a esta locura el Lechu (el tío ni se cansó. Estaba dispuesto a repetirla otra vez en el mismo día… vaya bicharraco, jeje).
La semana pasada, como ya sabeis, nos pegamos un buen tute por la Sierra de Gador: simulacro de la Maratón de El Ejido, 60 kms. en las piernas; subida por pista, entre árboles, bajadas por las veredas de Celín, caminatas asequibles para nuestro Tomás…, total un día completito.
Así que este sábado nos tocaba conocer alguna ruta por la capi. Morales, por las consecuencias de su vuelo sin motor (confórmate con el mountain bike, y deja de lado el puenting… o piedring, llámalo como quieras), estaba condolido de su mano, así que nos suplicó que fuésemos para allá, que se había preparado una buena ruta, con subida al Puntal, con descensos por alguna vereda, con buenas vistas,… total, nos promotió unos 70 km. para que no dijésemos “ésto es mu suave”, “nosotros queremos más caña” y cosas por el estilo…
Avanzaba la semana y aparecían comentarios de ruta muy dura, muchos kilómetros… osea, a más de uno se le descomponía el cuerpo de pensar en la rutita…
Hola ti@s,
No penseis que os vamos a contar la ruta que en un principio teníamos previsto realizar por Almería. La idea era coger la pista que sube por el quemadero y subir hasta un desvío a mano izquierda para disponernos a investigar las posibles bajadas.
Pero no, el miedo y la congoja se apoderaron del Boluko, y entonces comenzamos a plantearnos la siempre presente pregunta del Morales “¡¡Perrakos!!, ¿Somos bikers o cucarachas?”.
Así que se eligió otra ruta, una de las emblemáticas de la zona: la subida a los baños de Sierra Alhamilla.
Con el cuerpo hecho al cambio, y tras haber descansado medianamente bien (las tapas y el tinto del viernes por la noche no se llevaron bien con mi estómago y se estaba gestando una arma secreta que al final no utilicé: el nitro), a las 7:45 me recoge Javi y nos vamos para Almería (Pantani, se te echa de menos). Allí nos encontramos con Alex de Aguadulce (bienvenido al grupo), Jorge de El Ejido, Pillo, Morales y Boluko, el cual nos dice que tenemos que hacer una paradilla antes de salir: dirección Huercal a por Juan Carlos (Mark II).
Por aquí se dijo